¿Por qué gasta mucha gasolina mi carro? 10 causas y cómo reducir el consumo

Si notas que el tanque dura menos o visitas la gasolinera con mayor frecuencia, tu carro puede estar consumiendo más combustible de lo habitual. La causa no siempre está en el motor: la presión de las llantas, el mantenimiento, las bujías, los inyectores, algunos sensores e incluso tu forma de conducir pueden afectar el rendimiento.

La clave está en medir antes de asumir. Saber cuántos kilómetros recorres por litro (km/l) te permite detectar cambios en el consumo, identificar posibles causas y tomar acciones para aprovechar mejor cada carga de gasolina.

Datos Clave

  • El consumo excesivo de gasolina puede estar relacionado con mantenimiento, fallas mecánicas, condiciones del vehículo o hábitos de conducción.
  • Para calcular el rendimiento divide los kilómetros recorridos entre los litros consumidos. El resultado se expresa en km/l.
  • No existe un rendimiento ideal que aplique a todos los autos: debes comparar el consumo real con las especificaciones de tu vehículo y considerar las condiciones de manejo.
  • Si el consumo aumenta repentinamente y aparecen síntomas como pérdida de potencia, olor a combustible, humo inusual o testigos en el tablero, conviene solicitar una revisión profesional.
  • Reducir el consumo y controlar el gasto son objetivos distintos. En una empresa, además de mejorar la eficiencia de los vehículos, es importante registrar y administrar los gastos de combustible. 

¿Por qué mi carro gasta mucha gasolina?

Tu carro puede gastar mucha gasolina cuando el motor necesita más combustible para realizar el mismo recorrido. Las causas pueden estar relacionadas con un mantenimiento deficiente, fallas en componentes del vehículo, condiciones que aumentan el esfuerzo del motor o hábitos de conducción que reducen su eficiencia.

Antes de pensar en una avería, conviene distinguir los cuatro grupos principales de causas: 

  • Mantenimiento: filtros sucios, bujías desgastadas, aceite inadecuado o servicios realizados fuera de los intervalos indicados por el fabricante.
  • Componentes mecánicos y electrónicos: problemas en inyectores, sensores o en el sistema de combustible pueden alterar el funcionamiento del motor.
  • Condiciones del vehículo: una presión incorrecta en las llantas, exceso de carga o mayor resistencia aerodinámica pueden exigir más energía para desplazarse.
  • Forma de conducir: acelerar y frenar bruscamente, mantener velocidades poco eficientes o realizar trayectos con tráfico frecuente puede elevar el consumo. 

Por eso, gastar más gasolina no significa automáticamente que exista una falla grave. El primer paso es comprobar si el rendimiento realmente cambió y después revisar qué factores podrían explicarlo. 

¿Cómo saber si mi carro está gastando más gasolina de lo normal?

La forma más práctica de saber si tu carro está gastando demasiada gasolina es calcular cuántos kilómetros recorre por litro (km/l) y comparar el resultado con su rendimiento habitual y las especificaciones del fabricante. Una visita más frecuente a la gasolinera puede ser una señal, pero medir el consumo permite detectar cambios con mayor precisión. 

Calcula el rendimiento de gasolina en km/l

Para conocer el rendimiento necesitas dos datos: los kilómetros recorridos y los litros de gasolina consumidos durante ese trayecto.

Utiliza esta fórmula:

Rendimiento de combustible = kilómetros recorridos ÷ litros consumidos

Por ejemplo, si después de cargar gasolina recorres 420 kilómetros y necesitas 35 litros para volver al mismo nivel:

420 km ÷ 35 l = 12 km/l

Esto significa que el vehículo recorrió, en promedio, 12 kilómetros por cada litro de gasolina durante ese periodo.

Para obtener una referencia más útil, registra el rendimiento durante varias cargas y procura comparar recorridos similares. El tráfico, la velocidad, la carga transportada y el tipo de trayecto pueden hacer que el resultado cambie.

¿Cuántos kilómetros por litro debe dar un carro?

No existe una cifra de km/l que pueda considerarse normal para todos los carros. El rendimiento depende del modelo, motor, transmisión y condiciones de conducción, por lo que la referencia más adecuada es la especificación de consumo proporcionada por el fabricante para tu vehículo.

También debes considerar que el rendimiento real puede variar según factores como: 

  • conducción en ciudad o carretera;
  • tráfico y tiempo detenido;
  • velocidad y aceleraciones;
  • peso transportado;
  • uso del aire acondicionado y otros sistemas;
  • presión de las llantas;
  • estado mecánico y mantenimiento. 

Por eso, una caída constante frente al rendimiento que normalmente obtiene tu vehículo puede ser más reveladora que comparar tus km/l con los de otro carro.

Señales de que tu carro consume demasiada gasolina

Además de una disminución en los km/l, algunas señales pueden indicar que vale la pena revisar el vehículo: 

  • El tanque dura menos aunque tus recorridos habituales no hayan cambiado.
  • Necesitas cargar gasolina con mayor frecuencia sin haber aumentado significativamente los kilómetros recorridos.
  • Percibes pérdida de potencia o funcionamiento irregular del motor.
  • Detectas olor a combustible.
  • Observas humo inusual en el escape.
  • Se enciende el testigo de Check Engine u otra alerta relacionada con el funcionamiento del vehículo. 

Una señal aislada no permite determinar por sí sola qué está causando el problema. Si el aumento del consumo es repentino o aparece acompañado de olor a combustible, humo, pérdida de potencia o una alerta en el tablero, una revisión profesional puede ayudar a identificar la causa antes de sustituir componentes innecesariamente. 

Te recomendamos leer: 7 consejos para ahorrar gasolina al manejar

10 causas por las que un carro gasta mucha gasolina

Un carro puede gastar más gasolina cuando algún factor obliga al motor a trabajar con menor eficiencia o el vehículo necesita más energía para desplazarse. Las causas van desde llantas con presión incorrecta y mantenimiento pendiente hasta problemas de encendido, inyección, sensores o hábitos de conducción.

Estas son 10 causas que vale la pena revisar: 

  1. Presión incorrecta de las llantas

    Las llantas con una presión inferior a la recomendada pueden aumentar la resistencia al rodamiento. En términos sencillos, el vehículo necesita realizar un mayor esfuerzo para avanzar, lo que puede afectar su eficiencia de combustible.

    Revisa periódicamente la presión y utiliza como referencia la indicada por el fabricante del vehículo. Evita inflarlas tomando como objetivo la presión máxima impresa en el costado de la llanta, ya que ese dato cumple otra función.

    Qué revisar: presión de las cuatro llantas y, cuando corresponda, de la refacción. 

  2. Filtro de aire sucio

    El filtro de aire evita que polvo y otras partículas entren al motor. Cuando está demasiado sucio u obstruido, puede afectar el flujo de aire necesario para el funcionamiento adecuado del vehículo.

    El efecto exacto sobre el consumo depende del tipo y tecnología del motor, por lo que no conviene atribuir automáticamente un aumento de gasolina al filtro. Revísalo y sustitúyelo según el programa de mantenimiento indicado por el fabricante.

    Qué revisar: estado del filtro y fecha o kilometraje del último cambio.

  3. Bujías desgastadas o defectuosas

    En los motores de gasolina, las bujías producen la chispa necesaria para iniciar la combustión. Si están desgastadas o presentan alguna falla, el proceso de combustión puede perder eficiencia y provocar síntomas adicionales.

    Entre ellos pueden aparecer dificultades para arrancar, ralentí irregular, pérdida de potencia o fallas de encendido.

    Qué hacer: respeta el intervalo de sustitución recomendado para tu vehículo y solicita un diagnóstico si aparecen síntomas de falla. 

  4. Inyectores sucios o con fallas

    Los inyectores se encargan de suministrar combustible al motor. Cuando su funcionamiento se altera, la cantidad o distribución de gasolina puede dejar de ser la adecuada.

    Esto puede manifestarse como consumo irregular, pérdida de rendimiento, dificultades de arranque o funcionamiento inestable. Sin embargo, estos síntomas también pueden tener otras causas.

    Qué hacer: evita reemplazar o limpiar inyectores únicamente porque aumentó el consumo. Un diagnóstico permite confirmar si realmente son el origen del problema. 

  5. Sensor de oxígeno u otros sensores defectuosos

    Los vehículos modernos utilizan distintos sensores para que el sistema electrónico gestione variables relacionadas con la combustión. El sensor de oxígeno, por ejemplo, aporta información sobre los gases de escape que ayuda al sistema de control del motor.

    Una lectura incorrecta puede afectar la gestión de la mezcla de aire y combustible y, en determinados casos, contribuir a un mayor consumo de gasolina.

    Qué revisar: si aparece el testigo Check Engine, un diagnóstico con el equipo adecuado puede identificar códigos de falla antes de cambiar componentes. 

  6. Aceite incorrecto o mantenimiento atrasado

    El aceite reduce la fricción y protege las piezas móviles del motor. Utilizar un producto que no cumpla con las especificaciones del fabricante o prolongar demasiado los intervalos de mantenimiento puede afectar el funcionamiento del vehículo.

    La mejor práctica es utilizar la viscosidad y especificación indicadas en el manual, además de respetar los intervalos correspondientes de cambio de aceite y filtro.

    Qué revisar: nivel de aceite, especificación utilizada y fecha o kilometraje del último servicio.

  7. Aceleraciones y frenadas bruscas

    La manera en que conduces también influye en el consumo. Acelerar intensamente para después frenar de forma repetida desperdicia parte de la energía utilizada para ganar velocidad.

    Cuando las condiciones del camino lo permiten, anticipar el tráfico y mantener una conducción progresiva puede favorecer un uso más eficiente del combustible.

    Qué hacer: conserva una distancia adecuada, anticipa desaceleraciones y evita aceleraciones innecesariamente agresivas.

  8. Exceso de peso en el vehículo

    Transportar objetos que no necesitas incrementa la masa que el vehículo debe mover. Cuanto mayor sea la carga, mayor puede ser la energía requerida, especialmente en recorridos con aceleraciones frecuentes o pendientes.

    Esto no significa eliminar elementos necesarios para la seguridad. Se trata de evitar transportar carga innecesaria de manera permanente.

    Qué revisar: objetos pesados almacenados habitualmente en cajuela, cabina o zonas de carga. 

  9. Mayor resistencia aerodinámica

    Portaequipajes, cajas de techo y otros accesorios externos pueden modificar la resistencia que encuentra el vehículo al avanzar. El efecto suele cobrar mayor importancia conforme aumenta la velocidad.

    Si utilizas estos accesorios únicamente de forma ocasional, retirarlos cuando ya no sean necesarios puede ayudar a evitar resistencia aerodinámica adicional.

    Qué revisar: accesorios externos instalados permanentemente que no estés utilizando. 

  10. Fallas en el motor o sistema de combustible

    Si el consumo aumenta de manera considerable y las revisiones básicas no explican el cambio, puede existir una condición que requiera diagnóstico profesional.

    Problemas relacionados con encendido, admisión, sensores, inyección o suministro de combustible pueden compartir síntomas similares. Por eso, sustituir piezas mediante prueba y error puede generar gastos sin solucionar la causa. 

Presta especial atención cuando el mayor consumo aparece junto con:

  • olor intenso a combustible;
  • pérdida notable de potencia;
  • humo inusual;
  • funcionamiento irregular;
  • dificultad para arrancar;
  • testigos de advertencia en el tablero. 

En estos casos, una revisión profesional permite pasar de las posibles causas a un diagnóstico específico del vehículo. 

¿Qué hacer si mi carro empezó a gastar mucha gasolina de repente?

Si tu carro comenzó a gastar más gasolina sin que hayas cambiado tus recorridos o hábitos de conducción, primero confirma la caída en km/l y revisa presión de llantas, mantenimiento y carga. Si además detectas olor a combustible, humo inusual, pérdida de potencia o alertas en el tablero, conviene realizar un diagnóstico profesional.

Un aumento repentino merece especial atención porque permite comparar el comportamiento actual con el rendimiento que el mismo vehículo tenía anteriormente. Antes de cambiar piezas, identifica qué cambió y qué otros síntomas aparecieron. 

Identifica las señales que acompañan al mayor consumo

Esta tabla puede ayudarte a organizar la revisión. Las causas son orientativas y no sustituyen un diagnóstico mecánico: 

Si notas...  Posibles factores relacionados  Qué revisar 
El tanque dura menos, pero el carro funciona normalmente  Presión de llantas, carga, tráfico o hábitos de conducción  Calcula km/l y realiza una revisión básica 
Mayor consumo y pérdida de potencia  Encendido, admisión, inyección u otros componentes del motor  Solicita un diagnóstico 
Olor intenso a gasolina  Sistema de combustible o combustión inadecuada  Evita ignorarlo y solicita una revisión 
Humo inusual en el escape  Problemas de combustión u otra condición mecánica  Revisa el vehículo con un profesional 
Motor inestable o dificultad para arrancar  Encendido, inyección, sensores u otras causas  Realiza un diagnóstico antes de sustituir piezas 
Se enciende el Check Engine  El sistema electrónico detectó una condición que requiere revisión  Consulta los códigos de diagnóstico correspondientes 

 

¿Qué revisar primero si aumentó el consumo de gasolina?

Puedes comenzar por los factores más sencillos antes de pensar en reparaciones: 

  1. Calcula nuevamente tus km/l. Confirma que existe una caída real y no únicamente la percepción de cargar combustible con mayor frecuencia.
  2. Revisa las llantas. Verifica que tengan la presión indicada por el fabricante.
  3. Comprueba el mantenimiento. Consulta cuándo se realizaron los últimos cambios de aceite, filtros, bujías y demás servicios previstos para tu vehículo.
  4. Piensa qué cambió en tus recorridos. Más tráfico, trayectos cortos, carga adicional o condiciones diferentes de manejo pueden modificar el rendimiento.
  5. Observa otros síntomas. Olores, humo, pérdida de potencia, funcionamiento irregular o testigos del tablero aportan información útil para el diagnóstico.
  6. Solicita una revisión cuando sea necesario. Si el consumo continúa aumentando o existen síntomas adicionales, evita sustituir componentes mediante prueba y error. 

¿Cuándo conviene llevar el carro a revisión?

Un aumento de consumo acompañado de síntomas mecánicos merece una revisión profesional. Esto cobra mayor importancia si percibes olor fuerte a combustible, funcionamiento irregular, pérdida notable de potencia, humo inusual o alguna advertencia en el tablero.

También conviene revisar el vehículo cuando el rendimiento en km/l permanece claramente por debajo de su comportamiento habitual durante varias cargas, aun después de comprobar llantas, carga y mantenimiento.

Llevar un registro de kilometraje, litros cargados y rendimiento en km/l puede facilitar la explicación del problema y proporcionar una referencia objetiva sobre cuándo comenzó el cambio. 

¿Cómo hacer que mi carro gaste menos gasolina?

Para gastar menos gasolina, combina mantenimiento preventivo, presión adecuada de las llantas, conducción progresiva y seguimiento del rendimiento en km/l. No existe un solo truco que reduzca el consumo: la mayor oportunidad está en mantener el vehículo en las condiciones indicadas por el fabricante y evitar hábitos que desperdicien combustible.

Estas acciones pueden ayudarte a aprovechar mejor cada carga: 

Mantén la presión adecuada de las llantas

Revisa periódicamente la presión de las llantas y utiliza como referencia la especificación indicada por el fabricante del vehículo.

Una presión incorrecta puede aumentar la resistencia al rodamiento y afectar la eficiencia. Además, mantener las llantas en las condiciones recomendadas contribuye a su funcionamiento adecuado. 

Realiza el mantenimiento en los intervalos indicados

No esperes a que aparezca una falla para revisar tu carro. Sigue el programa de mantenimiento correspondiente al modelo y kilometraje.

Pon atención a elementos como: 

  • aceite y filtro de aceite;
  • filtro de aire;
  • bujías;
  • sistema de encendido;
  • inyección y otros componentes indicados en el programa de servicio. 

El manual del vehículo debe ser tu principal referencia, ya que los intervalos y especificaciones cambian entre modelos. 

Evita aceleraciones y frenadas innecesarias

Acelerar intensamente para frenar pocos segundos después utiliza energía que no se aprovecha para avanzar.

Cuando las condiciones de tránsito lo permitan, procura acelerar de manera progresiva, anticipar las desaceleraciones y mantener una conducción estable. Además de favorecer un manejo eficiente, esto evita exigir innecesariamente al vehículo. 

Reduce el peso que transportas sin necesidad

Revisa la cajuela y otras áreas de carga. Si transportas permanentemente objetos pesados que no necesitas, el vehículo debe mover esa masa adicional en cada recorrido.

No retires herramientas ni elementos necesarios para seguridad o emergencias. El objetivo es eliminar únicamente la carga innecesaria. 

Planea mejor tus trayectos

El consumo no depende exclusivamente del estado del carro. Las condiciones del recorrido también influyen.

Cuando sea posible, planifica tus desplazamientos para reducir: 

  • vueltas innecesarias;
  • recorridos adicionales;
  • periodos prolongados en tráfico;
  • múltiples trayectos que puedan organizarse en uno solo. 

Una ruta más corta no siempre será la más eficiente si implica condiciones de circulación considerablemente más lentas. Por eso, conviene evaluar distancia y condiciones del trayecto.

Usa el combustible recomendado por el fabricante

Utilizar una gasolina de mayor octanaje no significa automáticamente obtener mejor rendimiento. El vehículo está diseñado para funcionar con determinadas especificaciones de combustible.

Consulta el manual para conocer el octanaje recomendado y sigue esa indicación. Elegir un combustible más costoso sin que el motor lo requiera no garantiza una reducción en el consumo. 

Monitorea periódicamente el rendimiento en km/l

Lo que no se mide es difícil de comparar. Registrar el consumo te permite detectar tendencias y comprobar si tus cambios de conducción o mantenimiento están generando resultados.

Puedes llevar un registro sencillo con: 

Fecha  Kilómetros recorridos  Litros cargados  Rendimiento 
Carga 1 420 km  35 l  12 km/l 
Carga 2 438 km  35 l  12.5 km/l 
Carga 3 399 km  35 l  11.4 km/l 

 

Más que obsesionarte con una sola carga, observa la evolución durante varios periodos comparables. Una caída sostenida puede ser una señal para revisar qué cambió. 

¿Cómo controlar el gasto de gasolina en una empresa?

Para controlar el gasto de gasolina en una empresa no basta con buscar que cada vehículo consuma menos. También necesitas saber cuánto combustible se utiliza, en qué traslados y cómo se administran esos recursos. Centralizar la gestión ayuda a tener mayor visibilidad sobre los gastos de movilidad de los colaboradores.

Esta diferencia es importante: reducir el consumo mejora la eficiencia del vehículo; administrar el gasto mejora el control de los recursos destinados a combustible. 

Lleva un registro del consumo de combustible

El mismo cálculo de km/l que utilizas para un carro puede convertirse en un indicador útil cuando administras varios vehículos o cubres los traslados laborales de tus colaboradores.

Un registro básico puede considerar: 

  • colaborador o vehículo;  
  • fecha de carga;  
  • litros cargados;  
  • monto destinado a combustible;  
  • kilómetros recorridos;  
  • rendimiento en km/l;  
  • tipo de traslado. 

Con estos datos puedes identificar cambios en el consumo y contar con información más clara para evaluar los gastos relacionados con movilidad. 

Define políticas claras para los gastos de movilidad

Establecer reglas facilita que los colaboradores sepan qué gastos de combustible cubre la empresa y bajo qué condiciones.

Por ejemplo, una política puede definir criterios para traslados al centro de trabajo, visitas comerciales u otras actividades relacionadas con las funciones del colaborador.

El objetivo es que el beneficio responda a una necesidad concreta y que la empresa pueda administrarlo de forma ordenada. 

Centraliza la administración del combustible

Cuando diferentes colaboradores realizan traslados laborales, depender únicamente de procesos manuales puede hacer más compleja la administración.

Una solución especializada permite concentrar la gestión del beneficio de movilidad y facilitar su seguimiento.

En Pluxee, te ofrecemos Pluxee Movilidad, una solución diseñada para cubrir la compra de combustible de los colaboradores durante traslados relacionados con su trabajo y visitas comerciales. Con Pluxee y nuestra tarjeta de vales de gasolina, puedes consultar movimientos, tener mayor control sobre los gastos de combustible y acceder a una amplia red de estaciones de servicio. 

¿Qué beneficios puede aportar Pluxee Movilidad?

Para una empresa, digitalizar la administración del combustible con Pluxee puede contribuir a: 

  • centralizar los gastos de gasolina asociados con la movilidad laboral;  
  • consultar movimientos relacionados con el uso de la solución;  
  • simplificar la administración para responsables de beneficios y movilidad;  
  • ofrecer a los colaboradores una alternativa específica para cubrir combustible en sus traslados laborales. 

De ahorrar gasolina a gestionar mejor la movilidad

Si administras combustible para tus colaboradores, el objetivo puede abordarse desde dos frentes: 

  1. Eficiencia: promover mantenimiento adecuado, conducción responsable y seguimiento del rendimiento.  
  2. Control: contar con mecanismos para administrar y dar seguimiento a los recursos destinados a combustible. 

Así, el ahorro deja de depender únicamente de cuánto consume cada vehículo y se convierte en una estrategia más completa para gestionar los gastos de movilidad de la empresa. 

Conoce Pluxee Movilidad y descubre una alternativa para administrar el combustible destinado a los traslados laborales de tus colaboradores. 

Preguntas Frecuentes 

¿Por qué mi carro gasta mucha gasolina de repente?

Si tu carro empezó a gastar más gasolina sin cambios importantes en tus recorridos, puede deberse a la presión de las llantas, mantenimiento pendiente, cambios en las condiciones de manejo o alguna falla mecánica o electrónica. Calcula primero el rendimiento en km/l y compáralo con registros anteriores para confirmar el aumento.

Si además notas pérdida de potencia, olor a combustible, humo inusual, funcionamiento irregular o una alerta en el tablero, conviene solicitar un diagnóstico profesional.

¿Las bujías pueden hacer que un carro gaste más gasolina?

Sí, unas bujías desgastadas o defectuosas pueden afectar la combustión y contribuir a un funcionamiento menos eficiente del motor. También pueden presentarse síntomas como dificultad para arrancar, pérdida de potencia, ralentí irregular o fallas de encendido.

Sin embargo, un mayor consumo no demuestra por sí mismo que las bujías sean la causa. Revisa los intervalos de sustitución establecidos por el fabricante y solicita un diagnóstico si existen otros síntomas.

¿Cómo saber si el consumo de gasolina de mi carro es normal?

Calcula los kilómetros recorridos por cada litro consumido y compara el resultado con las especificaciones del fabricante y con el rendimiento habitual de tu propio vehículo.

La fórmula es:

Rendimiento de combustible = kilómetros recorridos ÷ litros consumidos

Por ejemplo, si recorres 420 km utilizando 35 litros:

420 ÷ 35 = 12 km/l

Realiza el cálculo durante varias cargas comparables. El tráfico, tipo de trayecto, carga, mantenimiento y forma de conducir pueden modificar el resultado.

¿Qué revisar primero si mi carro consume mucha gasolina?

Empieza por comprobar el rendimiento en km/l, la presión de las llantas y el estado del mantenimiento del vehículo. Después revisa si cambiaron tus recorridos, la carga transportada o tus condiciones de conducción.

Un orden práctico es:

  1. Calcula el rendimiento en km/l.  
  2. Comprueba la presión de las llantas.  
  3. Revisa el historial de mantenimiento.  
  4. Identifica cambios en rutas, tráfico o carga.  
  5. Observa si existen otros síntomas.  
  6. Solicita un diagnóstico si el consumo elevado persiste. 

Evita cambiar componentes únicamente porque aumentó el gasto de gasolina. Identificar primero la causa puede evitar reparaciones innecesarias. 

Reduce el consumo y toma el control de tus gastos de movilidad

Si tu carro gasta mucha gasolina, el primer paso es medir su rendimiento y después identificar qué cambió. La presión de las llantas, el mantenimiento, algunos componentes del vehículo y la forma de conducir pueden influir en el consumo, pero cada caso requiere revisar sus propias condiciones. 

Para empezar, recuerda estas acciones: 

  • Calcula periódicamente el rendimiento en km/l.  
  • Compara los resultados con el comportamiento habitual de tu vehículo y las especificaciones del fabricante.  
  • Mantén las llantas y los servicios de mantenimiento al corriente.  
  • Evita aceleraciones, frenadas y carga innecesarias.  
  • Presta atención a cambios repentinos en el consumo.  
  • Solicita una revisión profesional cuando aparezcan síntomas como pérdida de potencia, olor a combustible, humo inusual o alertas en el tablero. 

Ahorrar combustible también implica tomar decisiones con información. Medir el consumo te permite detectar variaciones, evaluar tus hábitos y actuar antes de asumir que existe una falla específica.

Para las empresas, el reto va un paso más allá. Cuando el combustible forma parte de los traslados laborales de los colaboradores, además de promover un uso eficiente es importante contar con herramientas que permitan administrar y dar seguimiento a los gastos de movilidad. 

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